Vamos al detalle…
En Beef Ricarnes sabemos que hablar de carne es hablar de pasión, tradición y de esa experiencia única de sentarse frente a un buen corte. Dentro de los más buscados están el T-Bone y el Porterhouse, dos estrellas que se roban la atención en cualquier parrilla.
Ambos son cortes finos, con un sabor inconfundible y una presentación que abre el apetito con solo verlos. Los dos comparten el hueso en forma de “T” que les da nombre. Pero, ¿qué los hace diferentes? Vamos a contártelo de manera clara y sencilla.
El origen: del Short Loin nacen estos cortes
Para entender qué es un T-Bone o un Porterhouse, hay que hablar del Short Loin, o lomo corto, una parte de la res ubicada en la zona lumbar, justo antes de la cadera.
De ahí se extraen cortes famosos como:
- T-Bone (parte central del Short Loin).
- Porterhouse (parte más ancha del Short Loin).
- New York Steak (cuando se separa la carne del hueso).
El hueso en forma de “T” es lo que distingue tanto al T-Bone como al Porterhouse. Este hueso divide dos músculos: de un lado está el New York y del otro el solomillo (también conocido como filete).

Similitudes entre el T-Bone y el Porterhouse
Ambos cortes son muy apreciados porque:
- Tienen gran sabor gracias a su marmoleo (grasa intramuscular que se derrite en la parrilla y aporta jugosidad).
- Son suaves: al venir del lomo, son músculos poco trabajados, lo que da una textura tierna.
- El hueso intensifica el sabor: la carne pegada al hueso siempre es más sabrosa.
- Se disfrutan en parrilla, sartén u horno: son cortes versátiles, aunque en Monterrey la parrilla es la reina.
👉 Tanto el T-Bone como el Porterhouse son garantía de un asado espectacular.
La diferencia clave entre T-Bone y Porterhouse
La diferencia no está en el sabor ni en la textura, sino en la cantidad de carne que aporta cada uno.
- El T-Bone proviene de la parte central del Short Loin. Tiene un buen balance entre New York y solomillo, pero la parte del solomillo es más reducida.
- El Porterhouse se corta del extremo más ancho del Short Loin. Eso significa que trae más solomillo en comparación con el T-Bone.
Medidas que lo explican
- El solomillo en el Porterhouse mide mínimo 1.25 pulgadas (3.2 cm).
- El solomillo en el T-Bone mide entre 0.5 y 1.2 pulgadas (hasta 3 cm).
Por eso se dice que “todo Porterhouse es un T-Bone, pero no todo T-Bone es un Porterhouse”.
👉 En pocas palabras: el Porterhouse es como el “hermano mayor” del T-Bone.
¿Y dónde entra el New York Steak?
El New York también proviene del Short Loin, pero a diferencia de los otros dos, no lleva hueso.
- Comparte la suavidad y el sabor del lomo.
- Es ideal para restaurantes porque es más fácil de servir y manipular.
- En la parrilla mantiene ese sabor característico, aunque sin la intensidad que da el hueso.
Entonces, ¿cuál elegir?
En Beef Ricarnes te lo decimos así de sencillo:
- T-Bone → perfecto para quien busca un corte fino, con equilibrio entre New York y solomillo.
- Porterhouse → ideal para los que quieren un corte aún más grande, con más solomillo y más carne.
- New York → excelente para quienes prefieren un corte sin hueso, práctico y rendidor.
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Beef Ricarnes, tu proveedor experto en cortes finos
En Monterrey y en todo México, la tradición de la carne se vive con cortes que hacen la diferencia. El T-Bone y el Porterhouse son parte de esa experiencia: sabor, suavidad y presencia inconfundible.
En Beef Ricarnes, como líderes en la venta de carne de res al mayoreo, ponemos en tus manos estos y otros cortes finos, empacados al vacío, con cadena de frío garantizada y calidad de exportación.
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